Ay te van boronas.

La leche, una vez cuajada -sea con el cuajo natural de la res misma o con "pastillas de cuajar"- se presenta en pequeños terrones caracterizados por su sabor salobre y es muy probable que a la figura de ese derivado lácteo recurra la expresión para establecer la intención o el acto de impulsar una iniciativa o dar una respuesta contundente contra determinada contraparte.