Tal para cual, para cada botón un ojal.Fundamentado en los tiempos cuando los ojales de camisas y pantalones se elaboraban a mano, lo que le daba el toque personal del "maitro" a cada ojal al cual se designaba, igualmente pegado a mano, un botón en especifico, el refrán establece que todo paría o malviviente tiene su par con quien hace perfecta correspondencia. |