Un buen padre vale más que cien maestros.

Refrán que de manera directa y abierta enaltece el amor paternal mostrado por un padre amoroso y proveedor. La valía de este sentimiento, y los valores morales por su medio transferidos, sostiene, no pueden ser igualados ni aún por múltiples, mejores y más abnegados educadores de que la sociedad disponga.