A pares o nones, perdí mis calzones.

Fundamentado en el juego de manos conocido como "Pares o Nones" en el cual dos participantes apuestan sus bienes, intentando pronosticar un resultado final par o impar, el refrán da fe de las nefastas consecuencias acarreadas por la práctica de los juegos de azar: tarde o temprano la progresiva adicción dejará hasta sin vestimenta al entusiasta vicioso.