Se pica el maíz/ Se pican los frijoles/... y no me voy a picar yo.

Manipulando la dualidad de "pica", que lo mismo identifica el "daño de un cereal por efecto del gorgojo" como el acto de "consumir licor hasta desinhibirse" y recurriendo al daño que comunmente sufren dos de nuestros cereales fundamentales -cuando se ven afectados por el picudo bicho-, el refrán constituye la justificación de quien es o teme ser criticado por su extrema afición al consumo de bebidas espirituosas.