Toda escoba nueva barre bien.

Todo aquel que se encuentra en un período inicial de interrelación -considerado luna de miel, no necesariamente conyugal- siempre dará el mejor rendimiento con calidad óptima para luego, paulatinamente, caer en un estado omiso o de descuido. A ese tipo de conducta, en la forma de una escoba que a mayor deterioro peor barre, recurre el refrán para prevenir sobre la eventual pérdida de los altos indices iniciales que determinada persona presenta.