¡La vergüenza se deja para robar!

Uno de los últimos consejos que Martín Fierro dirige a sus hijos, antes de tomar sendas direcciones, que serían tan solo por ellos conocidas, es: «Ave de pico encorvado, Le tiene al robo afición; Pero el hombre de razón No roba jamás un cobre, Pues no es vergüenza ser pobre Y es vergüenza ser ladrón.» Coincidente con ese mensaje, la expresión, usualmente blandida por madres al motivar a sus hijos, censura una actitud asustadiza o introvertida demandando accionar inmediato o vencer la timidez y pasar a interactuar con terceros.