Pan por mi dinero; nada le debo al panadero.

Sobre el fundamento de una transacción comercial típica -donde una de las partes entrega un producto elaborado y la otra cede una remuneración monetaria preacordada- el refrán generalmente autoenunciado establece que, resultado de ese tipo de interrelación, no se genera ningún tipo de obligación moral adicional para con la parte que está cediendo un producto o servicio.