Ser el gallo de tapada.

Un "gallo de tapada" es aquel ejemplar que en la actividad gallística se mantiene encubierto a su rival, e incluso al mismo juez, de tal manera que su rival desconoce las cualidades y características del ave hasta el momento mismo de iniciar la confrontación, cuando ya es demasiado tarde para eludir la contienda. Sobre esa figura, la expresión identifica a quien está supuesto a representar garantía de éxito o triunfo.