Poner los pies en polvorosa.Expresión enunciando una huida tan brusca como precipitada la cual parece estar fundamentada sobre un hecho bélico histórico protagonizado, en la hoy España, por Alfonso III (848-910) -rey de León, Galicia y Asturias- quien, preocupado por las incursiones moras en su territorio, decidió cortarles el paso a orillas del río Orbigo, en la región conocida como los Campos Palestinos de Polvorosa, donde tras una compleja, cruenta y exitosa ofensiva logró dispersar desordenadamente al ejército sarraceno. |