La ley del embudo; lo ancho para vos, lo angosto para uno.

El «embudo» corresponde al utensilio con forma de cono truncado, cuyo extremo angosto termina prolongándose en un tubo, destinado a trasegar líquidos: por el extremo ancho ingresa el fluido y mana por el angosto para alcanzar el nuevo contenedor. Recurriendo a esa figura, el refrán establece una protesta contra una injusticia social pues, aduce, por alguna razón inmoral se reservan los aspectos cómodos para algunos y los difíciles o complicados para el enunciante.