Mirar las cosas con anteojo de cuero.El propósito básico de los anteojos es anteponer, entre los ojos y un objeto visualizado, una lente que permita corregir determinada deficiencia óptica y así mejorar la nitidez de la imagen percibida. Recurriendo a ridiculizar ese principio, el refrán advierte que quien no quiere ver lo que tiene enfrente no le verá nunca y, si se le pide auxiliarse de un elemento que incida en modificar su criterio, es capaz de invertir cualquier fundamento con tal de sostener su obstinado juicio. |