Arrieros somos y en el camino andamos.Apoyandose en una de las particularidades del estilo de vida de los arrieros, quienes viven sujeton a los riesgos propios de su oficio así como a las limitaciones rurales, el refrán invita a ejercitar la solidaridad entre individuos pues, deja implícito, quien hoy abusa de su prójimo en necesidad mañana puede estar dependiendo de ese mismo prójimo abusivamente atropellado. |