Si querés ver a un vivo jodido, ponele a un tonto al lado.

Siendo «vivo» equivalente a «avispado» y "jodido" a "en aprietos", el refrán invita a cuidarse de aquellas personas que parecen inofensivas pues, aduce, son de mucho cuidado, por encima aún de aquellas que reflejan astucia y sagacidad.