No tener otro palo en que ahorcarse.

Refiriendo «palo» como sinónimo de "árbol" y recurriendo a su figura como mecanismo de un figurado suicidio por ahorcamiento, el refrán advierte sobre la existencia de una sola alternativa de solución en una situación complicada o desesperada y, por tanto, concluye, no queda más alternativa que tomarla tal como se presenta pues la inaceptable ópción alterna es abandonar a su suerte el asunto en cuestión.