Juego de manos, juego de villanos.

Fustigando a quienes son sorprendidos practicando juegos manuales violentos, el refrán les advierte que los actos violentos y agresivos en las relaciones interpersonales pueden desembocar en conflictos reales, con daños físicos o morales entre las partes, y hasta dañar de manera definitiva la amistad.