Armarse la de San Quintín.

En agosto de 1557, durante el reinado de Felipe II (1527-1598), tropas españolas se enfrentaron en San Quintín, Francia, con saldo de 300 bajas -entre muertos y heridos- para el ejército español versus un estimado de 12,000 muertos, 2,000 heridos y 6,000 prisioneros –entre ellos nobles y hasta príncipes- para sus rivales. Aunque en ese mismo sitio tuvo lugar, en 1871 una histórica batalla franco-prusiana, además de importantes batallas durante la II Guerra Mundial, es probable que sobre la base del hecho histórico relacionado con España, haya nacido el refrán con que identificamos una situación de extrema confrontación o caos.