A todo vapor.

En los tiempos cuando los buques navegaban a vela, se estableció la expresión “A todo trapo”, en la cual «trapo» correspondía a «velamen». El desarrollo de las máquinas de vapor forzó su evolución a la forma actual, para establecer que se avanza a la máxima capacidad tecnológica posible, Se caracteriza por su resitencia a mutar a pesar que, desde mediados del siglo XIX, las máquinas de vapor fueron reemplazas por los motores de combustión interna.