Armado hasta los dientes.Los piratas y corsarios, al lanzarse al abordaje de las embarcaciones, solían sostener sus armas entre los dientes ya que así disponían de plena libertad de manos para aferrarse a las cuerdas de asalto. Sobre esa práctica se estableció la expresión anunciando la condición de estar armado más de lo necesario, hasta los dientes en sentido figurado. |