El buen cirujano, corta por lo sano.

Lo más razonable, desde el punto de vista clínico, al amputar un miembro irremisiblemente infectado o dañado es efectuar el corte sobre una parte totalmente sana y, valiéndose de esa práctica médica, en sentido figurado, el refrán identifica el acto de aceptar pérdidas parciales o menores con el fin de evitar pérdidas mayores o la continuidad de un deterioro irreversible total. Generalmente es referenciado a relaciones interpersonales malogradas y muchas veces se ve reducido a: "Cortar por lo sano".