Más vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.Inés Chévez -oriundo de Chacraseca, León, y abuelo materno del autor- una mañana de 1933 se purgó con las esféricas «Píldoras del Dr. Ross» mejor conocidas como «Píldoras Rosadas» las cuales le hicieron efecto a lo largo del día y, al amanecer del siguiente, obviando la recomendación de abstenerse del aseo corporal, se bañó en la quebrada próxima a no más de 50 varas del jacal. Regresó quejándose de grandes fríos así que su pareja, Mercedes Munguía Álvarez, trató de auxiliarlo con café caliente bien cargado y sin azúcar pero todo fue inútil, en menos de 24 horas murió como consecuencia de la fiebre. Se cree, pagó con su vida obviar el mensaje del refrán mandatando a que después de ejecutar una actividad que «agita» el cuerpo es preferible privarse del aseo corporal a correr el riesgo de pescar una mala fiebre o una pulmonía, que hasta muy reciente resultaban mortales. |