Picársela de arroz con pollo y no ser ni gallopinto.Recurriendo, en el primer caso, al «filete» -que representa una de las carnes más preciadas de la res- el cual compara con el «salpicón» o plato popular basado en la carne más barata y dura, y en el segundo al «arroz con pollo» - plato muy preciado- el cual compara con el popular «gallo pinto», los refranes constituyen una burla contra quien suele jactarse de sus valores intangibles o sobredimensiona sus cualidades pero, que a la hora de evaluárselos, no clasifica ni en los escalafones inmediatamente inferiores. La segunda parte, en cada una de ellos, aunque presenta tendencia a no enunciarse se mantiene implícita con sólo el enunciado de la primera parte.
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