Creerse la mamá de Tarzán y no ser ni el bejuco.Basado en la trama de un niño aristocrático inglés quien, al quedar huérfano y extraviado en África, es adoptado y adiestrado por monos, Edgard Rice Burroughs (1875-1950) crea, en 1901, el héroe ficticio Tarzán quien bravamente se desplazaba por la selva, de bejuco en bejuco, al lado de su inseparable compañera Chita. Recurriendo a su leyenda, el refrán –en cualquiera de sus modalidades- critica al engreído, egocéntrico o autosuficiente que no es ni asomo de lo que pregona o trata de aparentar.
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