Meter como purgante.Para que un niño se tome un purgante debe inmovilizársele y hasta tapársele la nariz para que, al tratar de respirar por la boca, lo absorba aún contra su voluntad. A ese símil recurre la expresión para identificar a quien persiste en que le sea aceptada su opción, propuesta o candidato, a pesar de los abiertos rechazos que se le manifiestan. |