La necesidad tiene cara de perro.Establece un principio latino «necessitas caret lege» reconociendo que «la necesidad carece de ley» y parece que de confundir «caret lege» con "cara de hereje" se derivó el refrán español "La necesidad tiene cara de hereje". Es muy probable que combinando la estructura española con la conducta de un perro -que tras ser agredidos, vapuleados y echados fuera, siempre retornan a su amo en forma tal como si hubiesen cometido una falta- creamos nuestro refrán identificando el acto mediante el cual determinado individuo, obligado por una necesidad apremiante, se somete a las más humillantes o denigrantes condiciones con tal de obtener recursos para paliar su situación. |