Más vale maña que fuerza.Rememoraba cierto anciano que de niño fue enviado por su madre al monte por leña y, habiendo preparado un buen manojo, enfrentó el problema de no ser lo suficientemente fuerte como para echárselo en hombros. En esa disyuntiva estaba cuando vio venir a un hombre por el camino quien, tras la solicitud de ayuda, le dijo; «Ya viene Maña, él te va a ayudar» y aguardando por Maña oscurecía por lo que decidió irse palanqueando en un cerco hasta lograr su propósito. Evocaba, sin poder evitar enunciar una blasfemia, que había tardado en comprender la aplicación del refrán que advierte se obtienen mayores provechos mediante el empleo de la habilidad, destreza y experiencia que recurriendo a la fuerza bruta. |