Quien manda, no suplica.Refrán sosteniendo que quien está envestido de autoridad, sea formal o moral, se impondrá independientemente de la racionalidad del planteamiento. Versión antigua, cayendo en desuso, estableciendo que quien requiere está obligado a doblar la testa y quien adjudica puede hacerlo con soberbia y altanería, corresponde a: Afuera está el que demanda, adentro está el que manda.
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