Más mañoso que un macho moto.

Los machos son animales inteligentes por naturaleza y cuando crecen sin sus madres recurren a aprender innumerables trucos que les facilitan su supervivencia, entre ellos: abrir portones, arrastrarse para cruzar alambradas, dirigir recuas, o sustraer maíz de las trojas. Sobre ese antecedente de conducta animal, el refrán establece una comparación superlativa identificando a quien conoce y práctica numerosos ardides que le permiten salir airoso de cualquier dificultad que se le presente.