De donde menos se espera salta la liebre.Al cazar liebres, mientras el perro avanza el tirador se mantiene alerta esperando el momento en que la presa salte e inicie su fuga para dispararle. Sobre el asumido que la liebre puede surgir de los lugares más imprevistos, el refrán manda a permanecer alerta pues, al igual que la liebre, la oportunidad o el problema imprevisto pueden surgir en el momento menos pensado o de donde menos se espera. Es importante hacer notar que la estructura de nuestro refrán devela su carácter advenedizo no permitiendo remplazar en él la figura de la extraña liebre por la de nuestro nativo conejo. |