Sólo las mujeres bonitas y los hombres inteligentes tienen derecho a cambiar de opinión.Refrán pretexto al que recurre un varón para justificar el acto de revertir un criterio o decisión ya tomada y, algunas veces, en proceso de implementación. Recurriendo a un mecanismo ocmparativo díficil de cuestionar, en forma previsora el enunciante se auto elogia por el acto que, seguramente, para otros es reprochable. |