Ser Juan Dundo.En los refraneros españoles antiguos el nombre propio «Juan» se manipula como sinónimo de persona crédula y, por tanto, muy fácil de engañar o manipular y de ellos, muy probablemente, recogimos el antecedente de nuestra expresión ligeramente acre criticando a quien jugó un rol ingenuo en extremo. Generalmente conlleva implícita la demanda por una futura mayor vivacidad. |