Ser más fresco que una lechuga.Estableciendo una analogía entre «fresco» y «despreocupado» y aprovechando que la lechuga, vegetal compuesto en un 95% por agua, ve limitado su valor comercial a la condición de mantenerse fresca -pues refrigerada pierde todo valor- el refrán identifica un máximo nivel de desidia en determinada persona. |