Más incómodo que un saco de cachos.

Los cachos del ganado bobino, que constituyen la referencia del refrán, se caracterizan por ser asimétricos, pandos y puntudos, de tal manera que es tarea difícil el colocarlos dentro de un saco y más penoso aún sobrellevarlo en hombros o colgado en la espalda. Recurriendo a la figura de una persona mortificada por la carga de un saco de ese producto, la expresión identifica un evento de dificultad extrema para ser manejado o sobrellevado.