Tener una hormiga en la nuca.Las «hormigas bravas» no inyectan ningún veneno pero se caracterizan por morder con fiereza, con la particularidad que a más pequeña la especie más agresiva su conducta, y recurriendo a la figura de una de ellas fastidiando en la nuca de una persona el refrán advierte sobre una severa molestia o incomodidad que, para colmo, es difícil de identificar y erradicar. |