Hijo de tigre, nace rayado.

Las rayas de los tigres, que probablemente les sirven de camuflaje para ocultarse de sus presas, varían según el sexo y su patrón ésta grabado en la piel -aún afeitados pueden observárseles- siendo únicas en cada ejemplar por lo que es posible utilizarlas para identificar a un individuo determinado, similar a las huellas dactilares que identifican a las personas. El refrán, fundamentado en esa importante carácteristica animal, enuncia una condición de la infalibilidad genética; de un depredador sólo puede surgir otro depredador.