Estar como iguana en Cuaresma.

Durante Semana Santa las iguanas son muy apetecidas, tanto por su carne como por sus huevos, y a los ejemplares capturados suelen desprendérseles las uñas y desgarrárseles el pellejo para, con él mismo, atarlas e inmovilizarlas y, por si fuera poco, hasta se les zurce el hocico para garantizar su indefensión total. Recurriendo a la figura de una iguana capturada e inmovilizada, el refrán establece un parámetro de indefensión total.